Expertos afirman que el futuro vislumbra aulas digitales, pero también un trasfondo en el que la educación sea sostenible.
Como una oportunidad para innovar en sus procesos y la manera de enseñar, así tomó el sector educativo la llegada del COVID-19, que con él trajo el aislamiento preventivo obligatorio, el cual generó que estudiantes y docentes dejaran las aulas y migraran a plataformas virtuales.
La llegada de la cuarta revolución industrial al mundo ha sido inminente; muchos pensaban que el avance se iba a dar paulatinamente, pero de repente la pandemia del COVID-19 aceleró el proceso y el mundo digital se posicionó como algo cotidiano.
Entre los sectores que ya habían incursionado y se encontraban avanzando en la virtualidad y el tema digital se destaca el educativo, que con diferentes herramientas migraba algunos de sus procesos y clases a aulas virtuales.
De acuerdo con la Unesco, la pandemia del COVID-19 afectó a 1.200 millones de estudiantes a causa del cierre de colegios en todo el mundo.
Sin embargo, la presencia del virus también mostró algunas de las debilidades de este sector, entre las que se encuentran el poco acceso a conexiones de Internet, la falta de computadores para la educación en línea, así como de recursos para la enseñanza.
Cifras de la Unesco demuestran que la mitad de los alumnos en el mundo, alrededor de 826 millones, que no pueden asistir a la escuela debido al aislamiento por la pandemia, no tienen acceso a un computador en su hogar, y 706 millones, que representan el 43%, no tienen Internet.
Para el caso de la educación superior, el tema ha sido diferente, pues las instituciones se han dado a la tarea de crear estrategias para seguir formando profesionales de alta calidad por medio de herramientas TIC.
“Muchas universidades en el país ya venían utilizando plataformas tecnológicas como herramientas, por ejemplo, de repositorio de contenido o, en algunos casos, de comunicación. Sin embargo, no se había democratizado tanto como lo vemos hoy en día.
De hecho, las instituciones les han dado gran uso a las plataformas porque son herramientas de comunicación, pero adicional les permiten a los estudiantes emular las interacciones de clase que tienen con sus otros compañeros, como es el ejemplo de Microsoft Teams”, resalta Mickael Martiquet, director de Educación Microsoft Colombia.
Mayor interacción
Y es que las herramientas tecnológicas que integraron las instituciones de educación superior a su infraestructura les facilitan a los estudiantes la interacción con sus compañeros, así como con los docentes, al mismo tiempo que desarrollan clases de manera remota.
Pero, ¿cuál es el panorama post pandemia que vivirá el sector educativo? De acuerdo con Marco Peres Useche, abogado especialista en temas TIC y director del Observatorio de Sociedad Gobierno y Tecnologías de Información de la Universidad Externado de Colombia, “lo que va a pasar después de que superemos la emergencia sanitaria, posiblemente van a ser debates, espacios de reflexión en los cuales las entidades públicas y los actores del sistema educativo van a reflexionar sobre si el enfoque cortoplacista que hemos estado utilizando va a seguir vigente”.
“Estábamos formando personas mezquinas… lo que necesitamos es profesionales más solidarios y no es asunto de idealistas, necesitamos formar personas comprometidas y que tengan un propósito en la vida”.
Y es que este especialista en temas digitales asegura que lo que se ve hoy día en la educación es un enfoque pensado en el corto plazo, no en el mediano y largo plazo. “Lo que evidenció la pandemia era que no solamente la educación, sino también el sistema político y económico estaban pensados en el corto plazo. Simplemente en formar profesionales que salieran al mercado laboral, muchas veces, para ejercer profesiones que no se necesitaban”, resalta.
Una nueva década
La proyección de la educación, según el también docente de maestría de la Universidad Nacional, se encamina a la sostenibilidad tanto social como ambiental y económica, pues asegura que la pandemia debe ser el punto de partida para generar una discusión sobre cómo va a ser el sistema educativo de ahora en adelante.
“Este año empezó la década del 2030, que es la del cambio climático, la agenda urbana de los objetivos de desarrollo sostenible y lo razonable es que después de este llamado de atención de la pandemia se halle una sociedad inteligente y civilizada…
“En este momento la tecnología no es un elemento que es bueno tener en la educación, sino que es una pieza fundamental y columna vertebral de la educación”
La educación 2030 es la educación para salvar el planeta. En ese sentido se necesitan perfiles profesionales de personas que restauren ecosistemas, que cuiden el agua, que desarrollen nuevas fuentes de generación de energía. Profesionales que generen transformaciones del sistema político y económico hacia la solidaridad y no hacia el individualismo, como es actualmente”, manifiesta.
“Creo que en la post pandemia la tecnología va a permanecer como un eje fundamental, es una gran noticia porque cuando uno mira un estudiante que está aprendiendo con tecnología, usando plataformas tecnológicas sin importar su carrera, está adquiriendo competencias digitales y estas son fundamentales para que una vez graduado inicie su emprendimiento o las ponga en práctica en su vida laboral”, apunta Mickael Martiquet.
Tanto Peres Useche como Martiquet llegan a la conclusión de que la educación virtual y la mixta (presencial y virtual) serán los grandes vehículos para la formación profesional.
“Pienso que vamos a tener una educación híbrida; la tecnología permite tener experiencias educativas de muy buen nivel…” Sin embargo, para Marco Peres la herramienta no es la que prima para avanzar en el ámbito educativo, aunque es un elemento de gran importancia.
“La prioridad es que la educación debe orientarse menos al mercado y más a establecer relaciones sociales, más orientadas a la solidaridad, a la cooperación, al amor al otro, el respeto a las personas, al medio ambiente y a los animales, eso no lo estábamos haciendo”, puntualiza.
